Re-conectados

Mucho es lo que se habla últimamente sobre este tema. Sobre cómo de conectados estamos a las redes, a los móviles, tabletas, etc. Pasamos numerosas horas poniéndonos al día de las noticias o de las últimas tendencias, observando la vida de otros y siguiéndolas como gurús de nuestras vidas. Todo está en internet, tan solo tienes que sentarte 5 minutos en el baño, hacer un trayecto en tren o autobús o incluso mientras comes o estás reunido con otros; cualquier momento es bueno para desenfundar nuestros dispositivos y absorber esa gran cantidad de información que está ahí para nosotros, todo lo que busques o necesites lo vas a encontrar, es como la gran fuente del maná, puedes abastecerte sin límite.

¿Pero qué ofreces tu a cambio?
Sobre ello quiero hablaros esta semana por algo que me ha sucedido. El domingo se me cayó el movil al suelo y dejó de funcionar, al principio albergué alguna esperanza de recuperarlo, pero conforme iban pasando las horas y tras el diagnóstico de un experto, empecé a inquietarme, a ponerme nerviosa. Mi reacción venía siendo desmesurada, trataba de trivializarlo, ¡pero si es un móvil! Pero mis emociones empezaban a agolparse en mi garganta y en mi pecho, empecé a ser consciente y a recordar toda la información que ahí tenía guardada. Mi móvil era para mí mi instrumento de trabajo, en él guardaba sesiones en audio, libros pendientes de leer, casi más de 200 artículos, publicaciones o vídeos relacionados con mi trabajo que esperaban a ser visualizados, entradas escritas para el blog, notas, apuntes importantes de cosas que me iban surgiendo a lo largo del día…

movil

De repente noté ese vacío…nada, no había nada de todo eso, se había esfumado en un solo golpe. Empecé a sentir culpabilidad, mi charla mental se disparaba: si lo hubiese guardado en otro sitio, si hubiese tenido tiempo para leer aquello que me mandó una compañera, cuántas tareas pendientes que intentaba abarcar y que nunca llegaba su momento. Después de la culpabilidad llegó la ansiedad: tengo que entregar esto mañana, tenía que quedar con no sé quién el martes, y así la bola en mi cabeza se fue haciendo grande. Sentía ese gran vacío y toda la culpa era mía. Con esta desazón me fui a la cama, sin parar de darle vueltas, las obligaciones y las exigencias a las que estamos expuestos no me dejaban descansar.

A la mañana siguiente me levanté distinta, todas esas emociones se iban disipando y poco a poco una sensación de tranquilidad me invadía… Buf! Qué alivio… ¿200 artículos para leer? ¿No sé cuantos más videos por ver? citas y datos que me conectaban únicamente con la obligación, con el tienes que estar informada, tienes que saber más y de todo, trabajo, trabajo y más trabajo ¿En serio? Pero ¿qué está pasándonos?

De repente me conecté a la vida de nuevo, empecé a respirar y a sentir alivio, a observar con mis propios ojos el mundo que me rodeaba, a decidir en cada momento lo que quiero hacer, leer, ver o escuchar, a no estar todo el día pegada una pantalla absorbiendo datos como Cortocircuito. ¡Volvamos a humanizarnos, por dios!

se-consciente

¿Con qué objetivo vendemos nuestro tiempo? Ser trending topic, tener followers, saber de todos los temas de actualidad en los que apenas lees el titular… La tecnología está a nuestro servicio, y sí asumo mi parte de responsabilidad al no haber hecho copias de seguridad de la información importante, de todo se aprende algo, pero esta ha sido la mayor lección de todas:

Cuando de repente algo inesperado nos sucede, por estúpido que sea, y nos conecta con nuestras emociones, miedo, rabia, impotencia… debemos pararnos a pensar que nos está diciendo la vida, ¿porqué hemos reaccionado así? De donde nos ha sacado esa situación que estamos viviendo y de qué nos está haciendo conscientes.

Si eres capaz de hacer esto verás que todas las situaciones adversas son en realidad oportunidades para cambiar algo en nuestra vida, para tomar consciencia y volvernos a conectar con nuestro propósito. Así que, hazte la siguiente pregunta ¿cuanto de conectado estás?

desconectate

Si en algunos momentos sientes que estás desconectado de ti, de tus deseos más profundos, de la gente que te rodea…el equipo de terapeutas de Alonso Project puede ayudarte a reconectar de forma profunda con lo de verdad quieres y necesitas en tu vida, incluso aunque aún no lo sepas.

contacto efecto

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